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Abarán devolverá 1,5 millones del PIREP por la obra no ejecutada del Ayuntamiento
Abarán tendrá que devolver 1.522.969 euros del PIREP por la rehabilitación energética no ejecutada del Ayuntamiento. El pago comenzará el 1 de enero de 2027 y se prolongará hasta septiembre de 2031, mientras el debate
Abarán tendrá que devolver 1.522.969 euros vinculados al Programa de Impulso a la Rehabilitación de Edificios Públicos, el PIREP, por el proyecto de rehabilitación energética del edificio del Ayuntamiento que finalmente no se ejecutó. Según publica La Verdad, la Delegación de Economía y Hacienda en Murcia ha autorizado el fraccionamiento del reintegro, que incluye capital e intereses.
El calendario de pago coloca el asunto más allá del actual mandato. La devolución empezará el 1 de enero de 2027 y se prolongará durante cuatro años y nueve meses, hasta el 5 de septiembre de 2031. En la práctica, la próxima Corporación municipal, la que salga de las elecciones de mayo de 2027, tendrá que convivir desde el arranque con una obligación económica heredada de este expediente.
Qué proyecto se queda por el camino
El proyecto estaba vinculado a la mejora de la eficiencia energética del edificio consistorial y a la recuperación de una parte del inmueble para uso museístico. Según explicó el gobierno municipal en un comunicado recogido por Radio Abarán, la resolución definitiva de junio de 2023 concedía al Ayuntamiento una ayuda de 1.263.417,67 euros dentro del programa estatal de rehabilitación de edificios públicos, financiado con fondos europeos Next Generation.
La propuesta se articulaba en dos fases: una intervención en el edificio singular del Ayuntamiento, destinada a museo, y una segunda parte de usos administrativos que implicaba levantar un nuevo espacio tras la demolición del anexo de los antiguos juzgados y de una vivienda municipal colindante. La primera fase tenía un coste de 1.482.521,23 euros, con una aportación municipal prevista de 317.945,67 euros; la segunda elevaba el proyecto global con otros 2.549.704,13 euros.
Ahí estuvo uno de los puntos críticos. El Ejecutivo local intentó conseguir financiación complementaria mediante la iniciativa EDIL, similar a los programas EDUSI, para poder abordar el conjunto de la actuación. La propuesta no superó el corte, pese a las alegaciones presentadas en octubre de 2025 con apoyo de una consultora especializada.
Plazos europeos y decisión municipal
El programa PIREP marcaba inicialmente como fecha límite de ejecución el 31 de marzo de 2026. Aunque se contempló una ampliación hasta el 30 de junio, el gobierno municipal defendió que ese margen seguía siendo insuficiente para ejecutar el proyecto con garantías y dentro de las condiciones exigidas por los fondos europeos.
La renuncia se justificó entonces por responsabilidad económica: el Ayuntamiento sostuvo que no debía comprometer recursos municipales en una actuación sin un marco de financiación suficiente y seguro. Esa decisión evitaba asumir más obra sin cobertura completa, pero abrió la puerta al reintegro de las ayudas ya obtenidas.
El caso llega en un contexto en el que Abarán tiene otras carpetas municipales abiertas relacionadas con inversiones, obras y financiación pública. En las últimas semanas, el municipio ha anunciado actuaciones como la renovación de cuatro calles con cargo al Plan de Obras y Servicios o la movilización de 180.000 euros para conservar cauces urbanos, mientras también mantiene litigios y recursos ligados a reintegros, como el expediente de 150.000 euros por las obras inacabadas de Las Colonias.
119.790 euros ya pagados por el proyecto
Al reintegro de 1.522.969 euros se suma otro dato relevante: el coste de redacción del proyecto, que según La Verdad ascendió a 119.790 euros y ya fue abonado al ganador del concurso de ideas. Si se suman ambos importes, el coste económico asociado a una actuación no ejecutada se situaría en 1.642.759 euros.
La cifra convierte el expediente en un asunto de primer orden para las cuentas municipales. No se trata solo de una obra que no salió adelante, sino de una devolución plurianual que condicionará la planificación del próximo mandato y limitará margen de maniobra en un municipio que ya arrastra una situación financiera delicada, según ha reconocido el propio gobierno local en sus explicaciones sobre la renuncia.
El Pleno deja el debate político abierto
El asunto salió al Pleno municipal del jueves a petición del Partido Popular. El alcalde, Jesús Gómez, defendió la renuncia al proyecto al considerar inviable localizar financiación complementaria suficiente. También explicó que el Ayuntamiento ha renunciado al periodo de carencia de doce meses y que empezará a devolver el dinero ya en este mandato, con el pago de las primeras cuotas.
La oposición elevó el tono político. El PP responsabilizó al alcalde del fracaso del proyecto y advirtió de que la próxima legislatura arrancará con nuevas cargas económicas. Vox también criticó que el gobierno local compare la situación con devoluciones de subvenciones de etapas anteriores y reclamó responsabilidad propia después de más de siete años de gestión municipal.
La comparación con otros municipios de la zona es inevitable porque los fondos europeos se han convertido en una prueba de gestión. En Archena, por ejemplo, el debate fue en sentido contrario después de que se confirmara que más de 10 millones de euros europeos no tendrían que devolverse. En Abarán, en cambio, la cuestión será cómo absorber el reintegro sin paralizar inversiones necesarias.
Lo que queda por aclarar
La devolución fraccionada ordena el impacto contable, pero no cierra el debate. Quedan por delante varias preguntas: qué calendario exacto de cuotas asumirá el Ayuntamiento, cómo se reflejará en los presupuestos de 2027, qué margen quedará para nuevas inversiones y si el proyecto de rehabilitación del edificio consistorial podrá retomarse algún día con otra financiación.
Abarán no solo pierde una obra de rehabilitación energética. Pierde, de momento, la oportunidad de transformar una parte de su casa consistorial en espacio museístico y gana una carga financiera que acompañará al municipio hasta 2031. Esa será la parte menos visible, pero quizá más importante, de un expediente que ya ha pasado de ser un proyecto urbano a convertirse en problema económico y político.