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Antonio Molina, primer blanqueño académico de número en la Real Academia de Ingeniería
El investigador Antonio Molina Fernández, nacido en Blanca y catedrático de la UPM, ha ingresado como académico de número en la Real Academia de Ingeniería, un reconocimiento histórico para el municipio.
El nombre de **Blanca** ha entrado esta semana en uno de los espacios más relevantes de la ingeniería española. El catedrático blanqueño **Antonio Molina Fernández** tomó posesión como **académico de número** de la **Real Academia de Ingeniería**, convirtiéndose en el primer vecino del municipio que alcanza esa condición dentro de la institución.
El acto se celebró el **22 de septiembre** en la sede de la Academia, en Madrid, y tuvo como eje el discurso de ingreso **Contribución de la bioingeniería vegetal a la producción de alimentos**. La elección del tema no es casual: buena parte de la trayectoria de Molina se ha desarrollado en el cruce entre biología molecular, protección vegetal, agricultura, innovación tecnológica y transferencia de conocimiento al sector productivo.
Para Blanca, el reconocimiento tiene una lectura local evidente. No se trata solo de un mérito académico individual, sino de una noticia que coloca a un investigador nacido en la **Vega del Río Segura** en una institución reservada a perfiles de trayectoria excepcional dentro de la ingeniería española.
Ciencia, agricultura y alimentación
La intervención de **Antonio Molina** abordó el papel de la bioingeniería vegetal en la alimentación, desde la domesticación de especies cultivadas hasta las herramientas actuales de biotecnología y edición genómica. El fondo del discurso apunta a una cuestión de enorme actualidad: cómo producir alimentos de forma más sostenible, más eficiente y con menos dependencia de soluciones químicas tradicionales.
El investigador ha trabajado especialmente en la protección vegetal de cultivos y en los mecanismos naturales de defensa de las plantas frente a patógenos y plagas. Ese campo no es menor: las enfermedades vegetales y las plagas pueden provocar pérdidas relevantes en la producción agrícola, con impacto directo en agricultores, precios, seguridad alimentaria y sostenibilidad.
La noticia conecta con una realidad cada vez más visible en la Región: el talento científico y técnico no nace solo en grandes capitales. En municipios del entorno del Segura, la educación, la investigación y la formación especializada también están generando historias de proyección. En Cieza, por ejemplo, el CEIP Pedro Rodríguez ganó la fase nacional de la World Robot Olympiad, mientras la FP murciana también ha llevado nombres propios al escenario internacional con alumnos rumbo al Mundial de Shanghái.
Una trayectoria de peso internacional
Nacido en **Blanca**, Molina es doctor por la **Universidad Politécnica de Madrid** desde 1993 y catedrático de **Bioquímica y Biología Molecular** en la misma universidad desde 2010. Desde 2008 es investigador responsable de grupo en el **Centro de Biotecnología y Genómica de Plantas**, centro mixto vinculado a la UPM y al ámbito público de investigación agraria.
Su trayectoria incluye más de **95 publicaciones** en revistas científicas de impacto, dirección de tesis doctorales, actividad investigadora en biología de plantas y agricultura, y participación en iniciativas de transferencia mediante empresas basadas en conocimiento. El Ayuntamiento de Blanca también destaca su presencia en el grupo superior del ranking internacional **World’s Top 2% Scientists List** elaborado con datos de Stanford.
Ese perfil explica el salto a la **Real Academia de Ingeniería**. Ser académico de número supone integrarse en una corporación orientada a promover la excelencia técnica, el conocimiento aplicado y la presencia de la ingeniería en los grandes retos del país.
Orgullo para Blanca y para la Vega del Segura
La toma de posesión contó con representantes académicos, universitarios, científicos e institucionales, entre ellos el alcalde de Blanca, **Á. Pablo Cano**. La presencia municipal subraya el valor simbólico del acto: el reconocimiento no se queda en Madrid, también vuelve al pueblo de origen del investigador.
Blanca ya ha demostrado en los últimos meses que la cultura y el conocimiento pueden ocupar titulares propios, desde la actividad artística de la Fundación Pedro Cano hasta noticias vinculadas al territorio y a sus servicios. La entrada de Antonio Molina en la Academia añade ahora una pieza distinta: ciencia de frontera, agricultura y prestigio investigador.
En un contexto donde la innovación agraria será cada vez más importante para responder a sequías, enfermedades de cultivos, presión climática y demanda de alimentos, la trayectoria de Molina tiene una lectura que va más allá del reconocimiento personal. Habla de cómo la investigación puede volver al campo en forma de conocimiento útil, tecnología y soluciones para producir mejor.
Para **Blanca**, el nombramiento deja una imagen poderosa: un científico nacido en el municipio defendiendo ante la **Real Academia de Ingeniería** que la bioingeniería vegetal puede contribuir al futuro de la alimentación. Una noticia local con escala nacional.