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Fotos: perfil público de Instagram @barrioelotrolao.
cultura
La Noche de las Gachasmigas llenó el recinto ferial de El Otro Lao, dentro de las fiestas del barrio y El Polvorín, con convivencia vecinal, sorteos y música en directo.
El barrio de El Otro Lao vivió este viernes 28 de agosto una de esas noches que explican por qué las fiestas de barrio siguen teniendo tanta fuerza en Archena: mesas largas, sartenes al fuego, vecinos reunidos y el recinto ferial convertido en punto de encuentro hasta bien entrada la noche.
La cita central fue la Noche de las Gachasmigas, programada a partir de las 21:00 horas. La organización había previsto el reparto de harina y mesas para los grupos inscritos, además de rifas y sorteos a lo largo de la velada, en una propuesta pensada para mezclar tradición, convivencia y ambiente festivo.
La actividad forma parte de las fiestas de El Otro Lao y El Polvorín, un calendario que este año reúne más de una treintena de actos entre el 27 de agosto y el 4 de septiembre, según la programación difundida por el Ayuntamiento de Archena y recogida por medios locales.
En la práctica, la noche tuvo ese tono reconocible de las fiestas populares: grupos preparando la cena, familias compartiendo mesa, amigos reencontrándose y una organización vecinal que volvió a poner el acento en la participación. La Comisión de Fiestas El Otro Lao aparece como organizadora de la cita, con el patrocinio de El Molino de Simón.
Después de las gachasmigas, el protagonismo pasó al escenario del recinto ferial. La programación anunciaba la gran actuación de Cove Rock a partir de las 23:00 horas, dentro de una noche en la que también hubo espacio para artistas locales como Roberto Carlos, conocido en redes como @reze_archena.
El resultado fue una jornada con doble lectura: por un lado, la tradición gastronómica de las Fiestas del Polvorín; por otro, la música como punto de reunión para alargar la noche y sumar público al recinto ferial.
Fotos: perfil público de Instagram @barrioelotrolao.
La noche deja también una imagen clara del momento festivo que vive Archena a finales de agosto. El barrio mantiene viva una celebración con identidad propia y, al mismo tiempo, conectada con la agenda municipal, el movimiento de peñas y la cultura local.
Con la programación todavía en marcha, El Otro Lao afronta el fin de semana con el impulso de una noche que volvió a mezclar cocina popular, escenario, vecinos y ese pulso de calle que convierte las fiestas en algo más que una sucesión de actos: una forma de reconocerse como barrio.