cultura
Blanca licita la restauración de la Noria de Miguelico Núñez por 101.947 euros
Blanca saca a licitación la rehabilitación de la Noria de Miguelico Núñez, en la Huerta de Arriba. La intervención conservará las piezas recuperables y el diseño histórico.
El Ayuntamiento de Blanca ha anunciado este jueves, 29 de octubre, la licitación de la restauración de la **Noria de Miguelico Núñez**, una de las piezas del patrimonio hidráulico de la Huerta de Arriba. La actuación cuenta con un presupuesto de **101.947,50 euros**, aportados por la Consejería de Turismo, Cultura, Juventud y Deportes, y un plazo de ejecución previsto de tres meses.
La intervención busca detener el deterioro de la estructura, recuperar su configuración y asegurar su estabilidad. El anuncio abre la fase de contratación de las obras: el periodo de tres meses corresponde a su ejecución y no supone que los trabajos hayan comenzado este jueves. El Ayuntamiento no ha comunicado una fecha concreta de inicio.
Conservar la madera recuperable y sustituir las piezas dañadas
La exposición a la intemperie y el desgaste de los materiales han afectado a distintos elementos de la noria. La restauración dará prioridad a las piezas originales que puedan conservarse y limitará las sustituciones a los componentes irrecuperables. Los nuevos elementos deberán mantener características equivalentes en materiales, técnicas constructivas y acabados, según el planteamiento municipal.
El expediente autonómico que fundamentó la ayuda describe una rueda cuya estructura de madera se ha ido deformando y desmembrando. La propuesta técnica toma como referencia el diseño de **Antonio Molina Cano de 1912** e incluye la recuperación del equilibrio de la máquina, el empleo de maderas apropiadas y la actuación sobre las compuertas que regulan el agua. También contempla iluminación y medidas de seguridad para los visitantes.
Esta licitación es una actuación patrimonial distinta de la renovación del saneamiento en Anguillara Sabazia y la avenida del Puente, otro contrato municipal anunciado recientemente. En el caso de la noria, el objetivo es conservar el ingenio y reforzar su función cultural, didáctica y turística.
Una rueda de ocho metros ligada al riego de la huerta
La noria se encuentra en el paraje de la Bujerca, junto a la carretera RM-514, en la Huerta de Arriba. Elevaba agua de la Acequia Principal para regar una superficie de 2,7 tahúllas, aproximadamente tres décimas de hectárea. Su funcionamiento aprovechaba la fuerza del caudal para mover la rueda y llenar los recipientes que transportaban el agua hacia una cota superior.
La ficha del Instituto de Turismo de la Región de Murcia describe una rueda de ocho metros de diámetro, con catorce radios, cuarenta y dos paletas y otros tantos cangilones. La madera constituye el material predominante, mientras que el eje y los platos son metálicos. Son características que explican la importancia de ajustar las dimensiones y el peso de las piezas durante una recuperación de este tipo.
Aunque el Ayuntamiento sitúa el origen de la infraestructura en el siglo XVII, su historia incluye reconstrucciones posteriores. La última rueda que trabajó para el riego fue diseñada en 1912. Dejó de cumplir esa función a finales de los años setenta, cuando los terrenos pasaron a recibir agua del Motor El Progreso. En 2002 se reconstruyó a partir del eje y los platos conservados, con una finalidad turística.
El patrimonio del agua como parte del paisaje del valle
La recuperación se integra en un territorio donde las acequias, las huertas y los sistemas de elevación del agua explican buena parte del paisaje. Esa relación también está presente en el debate sobre la protección patrimonial del Valle de Ricote, cuyo alcance exige distinguir las propuestas de las declaraciones ya tramitadas.
La divulgación de estos elementos cuenta asimismo con iniciativas locales como el proyecto Legado Vivo, vinculado a La Carraila y su trabajo sobre el patrimonio del valle. Para la noria de Blanca, el siguiente paso anunciado es adjudicar y ejecutar la restauración de una estructura que conserva la memoria del riego tradicional.