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El CEIP Campo de Molina instala una silla salvaescaleras para garantizar un acceso sin barreras

El CEIP Campo de Molina, en la pedanía molinense de El Fenazar, ya cuenta con una silla salvaescaleras entre la primera y la segunda planta para asegurar la accesibilidad de un nuevo alumno.

Silla salvaescaleras instalada en el CEIP Campo de Molina de El Fenazar

El CEIP Campo de Molina, situado en la pedanía de El Fenazar, ha incorporado una silla salvaescaleras en su edificio para eliminar una barrera arquitectónica que afectaba a un nuevo alumno con movilidad reducida. La actuación permitirá que pueda desplazarse entre la primera y la segunda planta desde el comienzo de las clases, dentro de una red educativa municipal que recientemente sumó la escuela infantil Martín Álvarez Muelas.

Silla salvaescaleras en El Fenazar

La instalación se ha colocado en el tramo que comunica las dos plantas superiores del colegio. Con esta solución, el centro podrá atender las necesidades de movilidad del alumno sin que el acceso a las aulas o dependencias situadas en altura dependa de apoyos puntuales.

Una respuesta tras detectar la necesidad

El Ayuntamiento de Molina de Segura señala que la alternativa se estudió durante una reunión celebrada en julio en el propio CEIP, con participación de la dirección del colegio, el pedáneo de El Rellano y un técnico especializado. A partir de ese encuentro se impulsó la tramitación de las aportaciones necesarias para ejecutar el montaje.

La actuación ha contado con la colaboración de empresas y con la gestión municipal. El alcalde, José Ángel Alfonso, visitó el centro junto a la concejala de Educación, María Hernández, y el concejal de Pedanías, José Manuel Hernández, para comprobar la puesta en funcionamiento de una mejora que refuerza las condiciones de inclusión en el colegio.

Accesibilidad para participar en igualdad

Más allá de resolver un acceso concreto, la medida busca que el alumnado pueda desarrollar su jornada escolar con las mismas posibilidades de participación. En este sentido, la eliminación de barreras en los centros completa otras inversiones educativas recientes, como la ampliación de plazas públicas de educación infantil en Molina.

El consistorio sostiene que seguirá trabajando para adaptar los colegios a las necesidades de sus estudiantes. Finalmente, la nueva infraestructura queda disponible antes de la incorporación del alumno y se integra en los recursos permanentes del CEIP Campo de Molina, al igual que los servicios que acompañan la consolidación de la oferta educativa municipal.