cultura

Enrique Barón lleva a Cieza una defensa de la memoria europea para no repetir los errores del pasado

Enrique Barón Crespo ha presentado en Cieza su libro Paz y Guerra, una reflexión sobre la memoria histórica, la construcción europea y los desafíos del presente.

Enrique Barón Crespo posa junto a un ejemplar de su libro Paz y Guerra

La historia europea fue el eje de la intervención de **Enrique Barón Crespo** en Cieza, donde presentó su libro *Paz y Guerra* en un acto organizado por el **Foro por el Pensamiento y el Diálogo**. El expresidente del Parlamento Europeo defendió la memoria como una herramienta para comprender el presente y evitar que determinados errores del pasado vuelvan a repetirse.

Barón, diputado constituyente, exministro de Transportes, eurodiputado y presidente de la Eurocámara, reúne en el libro recuerdos, viajes y experiencias personales vinculadas a algunos de los acontecimientos que han marcado Europa en las últimas décadas. No escribe solo desde la observación: vivió de cerca parte de las transformaciones que narra.

El título invierte el de la novela *Guerra y paz*, de León Tolstói, para centrar la reflexión en el camino recorrido por el continente desde las guerras mundiales hasta la construcción europea. El autor recuerda que la actual Unión Europea nació con seis países en 1951 y reúne hoy a 27 Estados, y reivindica la cooperación como respuesta a un pasado de conflictos recurrentes.

Una conversación europea desde Cieza

La presentación trasladó a Cieza una conversación que a menudo parece reservada a las grandes capitales. Europa se decide en instituciones lejanas, pero sus políticas influyen en la economía local, la educación, la agricultura, la movilidad y la convivencia. Hablar de memoria europea en una ciudad de la Vega Alta permite enlazar esos grandes procesos con una escala cercana.

Uno de los recuerdos centrales de Barón procede de 1991, cuando se encontraba en Moscú durante la semana del golpe de Estado contra Mijaíl Gorbachov. Esa experiencia y el final de la Unión Soviética le sirven para insistir en que los cambios políticos no son abstractos: afectan a personas, fronteras, instituciones y formas de entender la convivencia.

Cieza ha acogido en las últimas semanas actividades que muestran esa voluntad de abrir espacios para la reflexión y la cultura, desde el encuentro sobre dolor crónico hasta el reconocimiento del Club Taurino a Nazario Ibáñez y Raquel Martín. La presentación de Barón suma una mirada de alcance continental a esa agenda.

Ceuta como cruce de caminos

La actualidad apareció también en el diálogo a través de Ceuta, una ciudad con significado personal para el autor. Barón recordó el vínculo de su familia con la ciudad y su labor al frente de la Fundación Yehudi Menuhin, que desarrolla programas educativos en ese territorio desde hace más de dos décadas.

Su planteamiento fue el de entender Ceuta como un espacio de encuentro entre Europa y África y entre comunidades culturales. Sin ignorar los retos fronterizos, defendió la cooperación y el entendimiento dentro del marco constitucional español. Es una idea coherente con el eje del libro: asumir las tensiones sin renunciar a los instrumentos de diálogo que se han construido para prevenir conflictos.

Esa dimensión europea también se refleja en iniciativas educativas que llegan a la comarca, como los programas Erasmus+ del IES Vicente Medina de Archena. La presentación de *Paz y Guerra* deja en Cieza una invitación a mirar el continente no como un asunto distante, sino como una historia compartida que sigue influyendo en las decisiones de cada día.