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Las grietas en el asfalto reciente del Puente Viejo llevan a Huermur a pedir una inspección
Huermur ha documentado hundimientos en una antigua cata y fisuras en el asfalto más reciente del Puente Viejo de Murcia. Pide una inspección técnica urgente, pero no hay una evaluación que determine el alcance de los
Las **grietas en el Puente Viejo de Murcia** han llevado a la asociación conservacionista **Huermur** a reclamar este jueves, **8 de octubre**, una inspección técnica urgente. La entidad ha difundido fotografías tomadas durante la mañana en las que documenta un hundimiento en la zona de una antigua cata del pavimento y fisuras en un asfalto colocado después. Su petición es que se determine el origen y el alcance de los desperfectos antes de volver a cubrirlos con una reparación superficial.
El **puente**, conocido también como **Puente de los Peligros**, es un monumento del siglo XVIII declarado **Bien de Interés Cultural**. **Huermur** sitúa los daños más visibles en el relleno de una antigua apertura del firme: según describe, esa zona ha quedado por debajo del pavimento que la rodea y presenta grietas, separación de materiales y bordes que han perdido continuidad. La asociación considera necesario comprobar si el problema se limita a ese relleno o afecta a otras capas.
Las grietas en el Puente Viejo de Murcia alcanzan el asfalto posterior
La observación que motiva la nueva alerta no se refiere únicamente a la cata. Huermur señala que el aglomerado extendido con posterioridad también muestra fisuras. A su juicio, esas roturas podrían servir como indicio de deformaciones producidas después de aquella intervención, una posibilidad que requiere mediciones para saber si existe movimiento y si continúa evolucionando.
**Una grieta en el asfalto no demuestra por sí sola que esté dañada la estructura del puente**. La propia asociación plantea varias explicaciones que habría que distinguir mediante una evaluación: un asentamiento localizado del relleno de la cata, un desplazamiento en las capas del pavimento o una afección de mayor alcance. Por eso pide documentar la posición y dimensiones de las fisuras y hacer un seguimiento técnico antes de ejecutar nuevos arreglos en la superficie.
La diferencia importa para decidir cómo intervenir. Si se cubre el área deteriorada sin registrar previamente las alteraciones, sostiene Huermur, podría perderse una señal útil para comparar el estado actual del firme con el que presente más adelante. La reclamación, por tanto, no consiste solo en reparar lo visible, sino en averiguar qué lo ha causado y si guarda relación con deficiencias conocidas del monumento.
Los estudios municipales y la rehabilitación pendiente
Huermur vincula su petición a los antecedentes técnicos del puente. La asociación recuerda que documentación elaborada por el **Ayuntamiento de Murcia** en **2016, 2017 y 2018** examinó su conservación y la necesidad de actuar en distintos elementos constructivos. Entre los puntos señalados figura la bóveda oculta situada bajo la hornacina de la **Virgen** de **los Peligros**, donde se había documentado la existencia de apuntalamientos.
La entidad también recuerda que el Ayuntamiento anunció en **2017** una rehabilitación integral que, según denuncia, no llegó a materializarse. En **2023** volvió a reclamar actuaciones por el deterioro del puente. Los desperfectos observados ahora aportan un motivo concreto para revisar aquellos informes, aunque solo una inspección podrá establecer si existe relación entre las fisuras actuales y los problemas descritos anteriormente.
El presidente de Huermur, **Sergio Pacheco**, ha insistido en la necesidad de actuar antes de que los daños puedan agravarse.
Su asociación solicita al Ayuntamiento, como propietario del monumento, que inspeccione el firme, mida y vigile las fisuras y contraste los resultados con los estudios municipales previos. Además, pide que la **Consejería de Cultura** supervise las actuaciones necesarias en el ámbito de sus competencias de protección patrimonial.
Por ahora, la información disponible recoge la alerta de la asociación y su solicitud de intervención, no el resultado de una evaluación técnica de los nuevos desperfectos. Tampoco permite afirmar que exista una afección estructural activa. La inspección reclamada tendría que aclarar precisamente esa diferencia y establecer qué trabajos de conservación corresponden a este bien protegido.