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Los autónomos murcianos afrontan hasta 148 euros más al mes por carburante y electricidad

UPTA estima que el alza de carburantes y electricidad puede elevar hasta 148 euros al mes los gastos de autónomos murcianos que dependen de vehículo, maquinaria o frío comercial.

Camionero repostando combustible en una gasolinera en una imagen de archivo

Los <strong>costes de los autónomos murcianos</strong> podrían aumentar hasta 148 euros al mes por el encarecimiento conjunto del combustible y la electricidad, según la estimación difundida este lunes por UPTA. La organización sitúa en más de 52.000 a los profesionales y pequeños negocios de la Región de Murcia especialmente expuestos, por necesitar un vehículo, un elevado consumo eléctrico o ambas cosas para mantener su actividad diaria. La advertencia llega en un momento en el que las pymes también buscan fórmulas para contener gastos, como los talleres gratuitos de ciberseguridad para empresas murcianas.

El cálculo no equivale a una factura idéntica para todos los autónomos. Depende del consumo real, del contrato eléctrico, de los kilómetros recorridos y de la clase de negocio. Sin embargo, UPTA utiliza dos supuestos concretos para reflejar el efecto acumulado que pueden tener estas subidas sobre actividades que cuentan con pocos márgenes para absorber nuevos costes.

Combustible: una herramienta de trabajo para miles de profesionales

En el caso del carburante, la organización toma como referencia un precio previo de 1,50 euros por litro y un precio de 1,95 euros. Con esos importes, llenar un depósito de 60 litros pasaría de unos 90 a 117 euros: 27 euros más en cada repostaje. Si un profesional necesita completar cuatro depósitos al mes, el incremento alcanzaría los 108 euros mensuales y 1.296 euros al año.

Electricistas, fontaneros, instaladores, repartidores, comerciales y trabajadores de mantenimiento figuran entre los perfiles para los que la furgoneta o el coche no son un gasto prescindible, sino una pieza esencial de su servicio. El combustible permite desplazarse a domicilios y empresas, transportar herramientas y materiales y cumplir rutas de reparto. Por tanto, una subida sostenida repercute directamente en la rentabilidad de cada encargo y en la planificación de precios.

La factura eléctrica agrava la presión sobre comercios y hostelería

El segundo componente del cálculo es la electricidad. UPTA plantea el ejemplo de un establecimiento con una factura habitual de 200 euros al mes: un aumento del 20% elevaría ese recibo hasta 240 euros, es decir, 40 euros adicionales mensuales. Sumados a los 108 euros del ejemplo de carburante, el resultado alcanza los 148 euros al mes o 1.776 euros en un año.

El impacto puede ser especialmente relevante en carnicerías, pescaderías, comercios de alimentación y supermercados que deben mantener cámaras frigoríficas, vitrinas, neveras o congeladores. También en bares, cafeterías, restaurantes y panaderías, donde hornos, cocinas, extracción, refrigeración, maquinaria y climatización forman parte del funcionamiento cotidiano. Son costes fijos que no pueden recortarse sin afectar a la prestación del servicio o a la conservación del producto.

UPTA cifra en 7,8 millones el posible sobrecoste mensual

La asociación parte de los 105.785 autónomos afiliados en la Región de Murcia y proyecta que, si la mitad asumiera un sobrecoste similar al de su supuesto, el impacto agregado rozaría los 7,8 millones de euros mensuales, cerca de 94 millones al año. Se trata de una estimación, no de una medición individualizada de todas las facturas, pero muestra la dimensión que puede tener el alza energética en el tejido de pequeños negocios.

UPTA reclama una intervención para contener los precios de la energía y los combustibles en los sectores más dependientes de estos recursos. Para los autónomos, la evolución de los próximos recibos y repostajes será determinante a la hora de decidir si absorben el gasto, revisan tarifas o aplazan inversiones. La presión sobre los negocios de proximidad vuelve a situar los costes operativos entre los principales asuntos económicos de la Región, junto a iniciativas que buscan reforzar la actividad comercial, como la Feria del Automóvil de Los Olivos en Cieza.