cultura

Mazarrón se cuela en Netflix como escenario global de “Toda la verdad de mis mentiras”

La nueva miniserie de Netflix sitúa parte de su historia en escenarios de la Región de Murcia. El estreno internacional vuelve a poner el foco en Mazarrón, Lorca y la costa de Percheles como plató audiovisual.

Fotograma promocional de la miniserie de Netflix “Toda la verdad de mis mentiras”, rodada en parte en la Región de Murcia

Netflix ha colocado de nuevo a la Región de Murcia en una pantalla global. La plataforma ha estrenado este viernes 28 de agosto “Toda la verdad de mis mentiras”, una miniserie de cinco episodios basada en la novela de Elísabet Benavent y rodada en parte en escenarios murcianos.

El interés local no está solo en el estreno. La producción convierte a Mazarrón, Lorca y la zona de Percheles en parte visible de una historia pensada para un público internacional, con el efecto escaparate que ese tipo de lanzamientos puede tener para la imagen audiovisual y turística de la Región.

Un estreno con sello murciano

La serie llega a Netflix después de un rodaje desarrollado el año pasado en distintos puntos de la Región, con apoyo institucional y con localizaciones que varias fuentes regionales sitúan en la costa de Mazarrón, Lorca y el entorno de Percheles. Es una ficción, pero el paisaje tiene peso propio: playas, carreteras y escenarios reconocibles entran en una producción diseñada para circular fuera de España.

La historia parte del universo de Benavent, autora de fenómenos como “Valeria”, y se mueve entre amistad, secretos y relaciones personales. Para la cultura regional, la clave es otra: que una plataforma global vuelva a mirar hacia la Región como escenario posible para relatos comerciales de gran alcance.

Mazarrón gana escaparate

Mazarrón aparece como el punto con mayor carga simbólica para la lectura local. La costa no funciona aquí como simple fondo neutro, sino como una postal narrativa que puede asociar el municipio a una producción de consumo masivo. La Voz de Mazarrón ya había subrayado esa lectura: la costa mazarronera llega al catálogo de Netflix con una serie que se estrena a nivel internacional.

Ese efecto no convierte automáticamente un rodaje en promoción turística, pero sí abre una ventana. Cuando una ficción alcanza audiencia global, los lugares que aparecen en pantalla pueden ganar búsqueda, conversación y curiosidad, algo que la Región intenta aprovechar desde hace años con su actividad audiovisual.

El audiovisual también cuenta territorio

La noticia encaja en una semana en la que varias historias locales han conectado municipios murcianos con escenarios más amplios, desde el salto de Abarán a Disneyland París hasta producciones que llevan nombres y paisajes de la Región fuera de su circuito habitual.

En este caso, el estreno no depende de una agenda local ni de una gala puntual: la serie ya está disponible para millones de usuarios. Y eso cambia la escala. Mazarrón, Lorca y Percheles entran en una conversación audiovisual donde el territorio también se reconoce por lo que logra aparecer en pantalla.

Una oportunidad después del estreno

El recorrido real de la serie se medirá ahora en audiencia, conversación y capacidad de arrastre. Si “Toda la verdad de mis mentiras” conecta con el público, la Región habrá ganado algo más que una mención en los créditos: habrá colocado parte de su paisaje en una ficción global justo al cierre del verano.