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Molina abre el curso de Educando en justicia con 80 alumnos ante jueces y magistrados
El IES Eduardo Linares Lumeras de Molina de Segura ha acogido la primera sesión de Educando en justicia. La iniciativa prevé reunir este curso a más de 47.500 estudiantes de 214 centros de la Región.
El programa **Educando en justicia en Molina de Segura** ha comenzado este martes, **13 de octubre**, con una conversación poco habitual para una mañana de instituto: unos **80 alumnos de segundo y tercero de ESO** del **IES Eduardo Linares Lumeras** han podido preguntar directamente a jueces y magistrados cómo funciona su trabajo. El centro ha sido elegido para abrir una edición que llevará la iniciativa a **214 colegios e institutos de la Región de Murcia** durante el curso 2026-2027.
La sesión ha reunido al consejero de Educación y Formación Profesional, **Víctor Marín**; al alcalde de Molina de Segura, **José Ángel Alfonso**; y al presidente del Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia, **Manuel Luna**.
También han participado el juez de Menores **Rafael Romero del Pozo** y el magistrado jubilado **Joaquín Ángel de Domingo**. El alumnado ha planteado sus dudas a los profesionales judiciales y, según la información difundida sobre la jornada, ha representado un juicio.
Educando en justicia en Molina de Segura: antiguos alumnos vuelven al instituto
El estreno de curso ha tenido un vínculo especial con el Eduardo Linares Lumeras. Entre quienes han intervenido había **antiguos alumnos que ejercieron como jueces de paz educativos** cuando estudiaban en el centro y que ahora trabajan en el ámbito del Derecho. Su regreso ha permitido mostrar a los estudiantes una experiencia nacida en las propias aulas, además de escuchar a quienes ejercen o han ejercido en los tribunales.
La figura del juez de paz educativo es una de las vías de participación que ofrece el proyecto. Se desarrolla dentro del colegio o instituto y se orienta a abordar conflictos escolares mediante el diálogo. Marín ha destacado el carácter preventivo de la iniciativa y su contribución a la convivencia mediante el consenso; se trata de los objetivos expuestos por la Consejería, no de una evaluación de resultados presentada en el acto.
Cuatro formas de acercarse al funcionamiento de los tribunales
Los centros pueden participar en **cuatro modalidades**. Además de implantar la figura del juez de paz educativo, tienen la posibilidad de recibir a un magistrado en el aula para celebrar una charla y escenificar un juicio. Esa conversación también puede organizarse por videoconferencia. La última opción, dirigida al alumnado **a partir de cuarto de ESO**, consiste en asistir presencialmente a un juicio de menores.
Estas alternativas permiten trabajar el contenido con distintas edades y formatos. En la jornada inaugural, el contacto presencial ha dado a los estudiantes la oportunidad de formular sus propias preguntas sobre el sistema judicial. El proyecto no se limita, por tanto, a explicar qué es un tribunal: incluye actividades en las que los escolares observan una actuación judicial o ensayan cómo se desarrolla un procedimiento.
Veinte años de actividad y más centros este curso
La iniciativa comenzó en **2006** mediante la colaboración de la **Consejería de Educación y Formación Profesional**, el **Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia** y el **Consejo General del Poder Judicial**. Según los datos expuestos en la apertura, **más de 600.000 estudiantes** han participado desde entonces. Para el curso actual se prevé la intervención de **más de 47.500 alumnos**, una cifra correspondiente a toda la Región, no solo a Molina.
De los **214 centros inscritos**, **105** son de Primaria, **91** de Secundaria y Bachillerato y **18** imparten ambas etapas. El total supone alrededor de **veinte centros más que el curso anterior**. También está prevista la colaboración de **30 jueces, juezas y magistrados**, la mayor participación judicial registrada desde el inicio del programa, según la información difundida sobre esta edición.
La apertura en el Eduardo Linares Lumeras marca el comienzo de las actividades del curso, pero las cifras anunciadas describen el alcance regional previsto. Para cada centro, la experiencia concreta dependerá de la modalidad en la que participe: desde trabajar la resolución dialogada de conflictos en sus instalaciones hasta conversar con un magistrado o, en los cursos habilitados para ello, presenciar un juicio de menores.