cultura
Molina de Segura recibe el reconocimiento de FEVA por la protección del vehículo histórico
Molina de Segura ha recibido una placa de FEVA que reconoce su compromiso con el vehículo histórico, el coleccionismo responsable y la conservación de la memoria técnica.
**Molina de Segura** ha recibido una placa de la **Federación Española de Vehículos Antiguos (FEVA)** que reconoce al municipio como espacio comprometido con el coleccionismo responsable y con la protección de la memoria técnica vinculada al automóvil histórico. El reconocimiento sitúa el patrimonio del motor como una parte más de la cultura material y de la historia industrial y social de las ciudades.
La entrega reunió al alcalde, **José Ángel Alfonso**, al secretario general de FEVA, **Pedro Lara**, y al concejal de Tráfico, **Antonio Marsanz**. El acto pone en valor una forma de conservación que no se limita a guardar vehículos: implica documentarlos, restaurarlos con criterios adecuados, mantener conocimientos mecánicos y transmitir el valor histórico de modelos que marcaron épocas concretas.
El vehículo histórico conserva información sobre diseño, industria, movilidad y costumbres. Cada coche, motocicleta o vehículo de trabajo puede contar cómo se desplazaban las familias, cómo evolucionaron los talleres y qué tecnologías hicieron posible una determinada forma de vida. Esa lectura patrimonial explica el interés de federaciones y clubes por promover una conservación rigurosa.
Coleccionismo con memoria técnica
La FEVA agrupa a entidades y aficionados dedicados a los vehículos antiguos en España. Su actividad incluye la defensa de la catalogación, la preservación documental y la difusión de criterios de restauración que respeten la originalidad y la historia de cada pieza. En ese marco, los ayuntamientos pueden facilitar espacios, impulsar encuentros o incorporar este patrimonio a sus programas culturales.
El distintivo reconoce precisamente esa voluntad de colaboración. Para Molina, puede servir también para acercar a nuevas generaciones un patrimonio que a menudo se conoce solo por la imagen estética de los coches clásicos. Detrás de cada vehículo hay oficios, materiales, patentes, rutas y formas de entender la ciudad que hoy resultan valiosas para interpretar el pasado reciente.
La memoria técnica requiere, además, personas capaces de conservarla. Mecánicos, restauradores, tapiceros, electricistas y coleccionistas mantienen saberes que no siempre aparecen en los museos, pero que son esenciales para que un vehículo pueda seguir funcionando y explicando su época sin perder autenticidad.
Patrimonio y actividad local
Molina de Segura mantiene una agenda cultural y asociativa amplia, con actividades que van desde el Festival Internacional de Teatro de Molina hasta propuestas vinculadas a la música y la formación. El reconocimiento de FEVA suma una vertiente menos habitual, pero igualmente ligada a la identidad y a la participación ciudadana.
La localidad también tiene una relación activa con la movilidad y la seguridad urbana. Las mejoras de aceras, una parada de autobús y caminos o la actuación tras un incendio de vehículo en la N-301 muestran la actualidad cotidiana del transporte y de las infraestructuras.
En ese contexto, el automóvil histórico ofrece una mirada complementaria: permite conocer de dónde vienen ciertas tecnologías y cómo han cambiado las formas de moverse. La placa de FEVA no anuncia por sí sola una nueva actividad, pero sí deja una base de reconocimiento para futuras iniciativas divulgativas, concentraciones o proyectos de conservación vinculados al municipio.
La distinción sitúa a Molina de Segura dentro de una red de interés por el patrimonio del motor y recuerda que la protección cultural puede abarcar también objetos técnicos, talleres y conocimientos que forman parte de la memoria colectiva.