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Cazados por un vídeo y una funda de rifle: la Guardia Civil frena a dos furtivos que mataron ciervos en plena berrea

La Guardia Civil ha detenido a un cazador e investigado a otro por matar ilegalmente dos ciervos machos adultos durante la berrea en Caravaca de la Cruz y Moratalla. La operación Puntas nació de las alertas de los cotos

Un ciervo macho con grandes astas tendido sobre un campo de rastrojo junto al monte, con la marca de la Guardia Civil.

La **Guardia Civil** ha detenido a un cazador y ha investigado a otro como presuntos autores de un **delito contra la flora y la fauna** por abatir ilegalmente dos **ciervos machos adultos** en plena **berrea** en los montes de **Caravaca de la Cruz** y **Moratalla**. Los dos casos se han esclarecido dentro de la **operación Puntas**, que el **Seprona** desarrolla junto a los agentes medioambientales de la Comunidad Autónoma en la comarca del **Noroeste**.

La investigación arrancó hace unas semanas, cuando varios titulares de cotos alertaron de que se estaban produciendo episodios de furtivismo en distintas zonas de la comarca coincidiendo con la berrea, el periodo de celo en el que los machos adultos emiten potentes bramidos para atraer a las hembras. Según la Guardia Civil, esa práctica ilegal estaría **mermando de forma significativa** la población de ciervos machos adultos de la zona.

Un ciervo de 14 puntas y una funda de rifle

El primer caso se produjo hace dos semanas. Gracias a un aviso ciudadano, la **Patrulla de Protección de la Naturaleza de Caravaca de la Cruz** localizó a un cazador que acababa de abatir un ciervo macho adulto de **catorce puntas** a pocos metros de otros dos cazadores. Tras el disparo, el autor huyó hacia el monte.

Los agentes organizaron una batida por la zona y, a aproximadamente un kilómetro, encontraron un vehículo estacionado y, a escasos metros, una **funda de rifle** abandonada en el suelo. Ese hallazgo permitió reunir los indicios que llevaron a identificar al presunto furtivo. Las comprobaciones posteriores confirmaron que no tenía autorización de ningún coto de la zona para cazar, por lo que fue localizado y **detenido**.

El vídeo que delató al segundo cazador

El segundo caso se descubrió la semana pasada, con el dispositivo todavía activo. Una sociedad de cazadores de Caravaca denunció que un cazador, al parecer sin permiso, había difundido en una red social un vídeo en el que presumía de haber abatido un ciervo macho adulto de **once puntas** dentro del acotado de la sociedad.

Los especialistas del Seprona localizaron el lugar donde se había grabado la escena, comprobaron los hechos denunciados y terminaron identificando al autor, que ha quedado **investigado** por el mismo delito. Según la Guardia Civil, ambos cazadores acumulaban además denuncias por varias infracciones administrativas de la normativa de caza.

Vigilancia nocturna y colaboración de los cotos

Para frenar el furtivismo, Guardia Civil y agentes medioambientales de Moratalla montaron un amplio dispositivo que incluyó la **intensificación de los servicios nocturnos** en la zona. La colaboración de los propios cazadores y de los agentes de la Comunidad ha sido, según el instituto armado, determinante para esclarecer los hechos.

La vigilancia de los espacios naturales gana peso en toda la Región, desde los equipos de detección temprana instalados en el Valle de Ricote hasta los cuerpos que recorren montes y cotos. La presencia de la Guardia Civil en el medio rural es además una petición que se ha escuchado recientemente en Archena.

Qué penas se arriesgan

El Código Penal castiga la caza ilegal de especies cinegéticas con **prisión de seis meses a dos años** o **multa de ocho a veinticuatro meses**, y en todo caso con la **inhabilitación para cazar o pescar** durante un periodo de **dos a cuatro años**. Los dos cazadores tienen la condición de presuntos autores y será el juzgado el que determine su responsabilidad.

La colaboración ciudadana ha sido clave en esta investigación. En otoño, cuando muchos vecinos aprovechan para salir al monte, cualquier disparo fuera de lugar o comportamiento sospechoso en zonas de caza puede comunicarse al 062, el teléfono de la Guardia Civil, o al 112.