cultura

Un pozo de seis anillos y restos romanos del siglo I: lo que ha revelado la primera fase de San Esteban

La primera fase de la intervención arqueológica en San Esteban, en el centro de Murcia, ha concluido con 59 sondeos que documentan ocupación desde finales del siglo X hasta el XIV, materiales romanos del siglo I, un

Piezas de cerámica medieval recuperadas en el yacimiento de San Esteban expuestas sobre una mesa amarilla.

El yacimiento de **San Esteban**, en pleno centro de **Murcia**, ha cerrado la primera fase de su intervención arqueológica con resultados que amplían su historia por los dos extremos. Los **59 sondeos** previstos en esta etapa han documentado ocupación desde **finales del siglo X**, antes de las fases mejor conocidas del arrabal de la **Arrixaca Vieja**, actividad residencial hasta bien entrado el **siglo XIV** y, en los niveles más profundos, materiales **romanos del siglo I** en contexto estratigráfico.

La alcaldesa de Murcia, **Rebeca Pérez**, y el secretario general de la Consejería de Turismo, Cultura y Deportes, **Juan Antonio Lorca**, visitaron el recinto el lunes 2 de noviembre para conocer el balance. Con el **85 %** del yacimiento ya protegido, la intervención entra en su recta final antes de abordar la siguiente fase del proyecto de recuperación, que impulsan de forma conjunta el Ayuntamiento y la Comunidad Autónoma.

Un pozo, tres atarjeas y un muro con varias vidas

Las excavaciones han alcanzado niveles situados hasta **2,5 metros** por debajo de la cota actual del yacimiento. Entre los hallazgos más llamativos figuran los **seis anillos superpuestos** de un antiguo pozo y tres atarjeas, conducciones de evacuación de agua levantadas una sobre otra en distintos momentos históricos. También se han identificado varias fases constructivas en un mismo muro.

Esos elementos permiten seguir la transformación del barrio durante más de dos siglos: reformas y reutilizaciones de viviendas, cambios en la red hidráulica, en el saneamiento y en la forma de calentar las casas. En algunas alcobas del **siglo XIII** se han documentado sistemas de **suelo radiante**, una mejora doméstica que habla del nivel de vida de parte de quienes residían en el arrabal. La ocupación más tardía se concentra, según los responsables del proyecto, en el entorno de la antigua maqbara o cementerio islámico.

Cómo se vivía en la Arrixaca Vieja

Más allá de las fechas, los sondeos aportan detalles de la vida cotidiana. Se han localizado espacios dentro de las viviendas destinados a guardar y ocultar bienes, restos de fauna vinculada tanto al ámbito doméstico como a la alimentación, con presencia de caballos, perros y dromedarios, y evidencias de una dieta basada en ovicápridos, aves y pescado.

La excavación ha sacado igualmente a la luz pavimentos, muros de ladrillo y tierra, sistemas de saneamiento, piezas metálicas, restos óseos y un abundante conjunto de cerámica. El estudio de ese material permitirá profundizar en la alimentación, el comercio y la actividad diaria de la población que habitó este barrio extramuros de la Murcia andalusí.

Protección antes de la obra

En paralelo a la investigación se han ejecutado los trabajos de conservación previstos. La mayor parte del yacimiento está ya cubierta con grava como medida de protección, mientras los equipos completan la documentación arqueológica, instalan las últimas medidas de seguridad y restauran los elementos que necesitan una intervención especializada. En la actuación participa un equipo multidisciplinar de arqueólogos, restauradores, especialistas en restos biológicos y antropológicos, técnicos e ingenieros.

Esta primera fase, dedicada a las excavaciones y a los estudios previos, cuenta con un presupuesto de **1.226.109 euros**, financiado a partes iguales por el Ayuntamiento de Murcia y la Comunidad Autónoma.

Qué viene ahora

El proyecto global de recuperación asciende a **33.022.790 euros**. El **Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana** aporta la mitad, la Comunidad el 25 % y el Ayuntamiento el 25 % restante, con anualidades repartidas entre 2026 y 2029 y un plazo estimado de ejecución de **22 meses**. El inicio de esas obras ya figuraba en el plan de inversiones municipal hasta 2030, con la financiación consignada.

La propuesta contempla un gran espacio público en superficie, la protección de los restos arqueológicos bajo un jardín y la construcción de un **centro de interpretación** que explique el enclave a los visitantes. La información difundida tras la visita no concreta todavía la fecha de inicio de esa segunda fase ni cuándo podrá abrirse el espacio al público, que serán los próximos datos a seguir.

Para el Gobierno regional, los resultados confirman el extraordinario valor histórico y científico de San Esteban y refuerzan la apuesta por devolver a los ciudadanos un espacio que sigue aportando información sobre los orígenes y la evolución urbana de la ciudad.

Patrimonio andalusí también en la Vega

San Esteban está considerado uno de los conjuntos arqueológicos urbanos más importantes de Europa para estudiar una ciudad islámica medieval. Para los lectores de la Vega del Segura, el hallazgo conecta con otros enclaves de la misma época, como el despoblado de **Siyâsa**, en Cieza, donde este verano volvieron las excavaciones con voluntarios en el Collado de la Atalaya.

La investigación arqueológica en la Región suma además otros estudios en marcha, como el de la inscripción romana hallada en Fortuna, que analiza el Museo Arqueológico de Murcia. En el caso de San Esteban, la siguiente novedad relevante será el arranque de la fase de obras que transformará el solar en un espacio visitable.