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Una empresa de la Región de Murcia desarrolla blindajes sin acero para vehículos y estructuras

La cartagenera Nanocarbonoids desarrolla placas de protección balística sin acero. Su tecnología combina materiales compuestos y forma parte de proyectos para vehículos y otras estructuras.

Algunos de los principales productos de Nanocarbonoids

La empresa **Nanocarbonoids**, con sede en **Cartagena**, desarrolla **blindajes sin acero** mediante placas de **materiales compuestos** para proteger vehículos y otras estructuras frente a proyectiles. La actividad sitúa una aplicación de la investigación en materiales avanzados dentro de la industria de la Región de Murcia, aunque la compañía no ha comunicado en la información disponible cifras de producción ni fechas de entrega para estos sistemas.

El punto de partida de la firma son los **nanocomposites**, materiales obtenidos al combinar componentes para conseguir propiedades determinadas. Según la aplicación, esa combinación puede buscar mayor dureza y resistencia, menor corrosión o cambios en la conductividad eléctrica y térmica. En **protección balística**, la empresa emplea esa experiencia para diseñar placas formadas por varias capas, en lugar de recurrir al acero habitual en determinados blindajes.

Cómo se fabrican los blindajes sin acero

El consejero delegado de la empresa, **José Manuel García Egea**, describe las placas como sistemas compuestos multicapa. Entre los materiales que menciona figuran resinas elaboradas con derivados del grafeno, carburos, fibras de alúmina y nanotubos conductores. No se trata, por tanto, de una única receta para todos los usos: la composición depende de la protección que se pretenda conseguir y de la estructura en la que vaya a instalarse.

La diferencia práctica que plantea la compañía está en la elección de materiales. Prescindir del acero no equivale por sí solo a acreditar una protección superior: para conocer las prestaciones de cada placa hacen falta ensayos referidos a amenazas y condiciones concretas.

García Egea sostiene que su desarrollo es singular en España y señala que existen soluciones de este tipo en otros países europeos. Esa caracterización corresponde al responsable de la firma, no a una comparación independiente de todos los productos del mercado.

La fotografía difundida junto a la información muestra a varios trabajadores de **Nanocarbonoids** sosteniendo una placa. Permite ver el producto físico al que se refiere la empresa, pero no sus resultados de ensayo ni el comportamiento de cada configuración ante un impacto. Las exigencias cambian, además, según se busque proteger a los ocupantes de un vehículo, reforzar una parte concreta de una embarcación o reducir los efectos de la metralla.

Vehículos, buques y proyectos con otras compañías

Entre las aplicaciones citadas figura el refuerzo de la puerta de la **santabárbara** de un buque de la Armada. Ese compartimento alberga munición, por lo que la finalidad planteada es añadir resistencia a una zona especialmente sensible si recibe un impacto. La empresa presenta este caso como ejemplo de uso de sus materiales; la información disponible no identifica una instalación ya ejecutada ni un buque concreto equipado con la placa.

**Nanocarbonoids** también trabaja, según la información difundida, con **General Dynamics** en una solución de protección balística integral para plataformas terrestres. El planteamiento abarca tanto el lugar donde un proyectil alcanza el vehículo como las consecuencias que puede causar dentro del habitáculo. Con **Tecnove**, vinculada al desarrollo de vehículos para cuerpos policiales y el Ejército, comparte otro programa de características similares.

La firma cita asimismo colaboraciones con **MG Jackets** y **MIN La Unión**, especializadas respectivamente en tejidos de alta tecnología y maquinaria específica. La cooperación reúne capacidades distintas: desarrollar un material, incorporarlo a un equipo y adaptarlo a un proceso de fabricación son tareas relacionadas, pero no idénticas. Por eso, el alcance de cada proyecto no puede deducirse únicamente de la existencia de esas colaboraciones.

Las normas que orientan las pruebas de protección

Para sus proyectos de vehículos blindados, la compañía toma como referencia las normas **STANAG 4569** y **STANAG 2920** de la OTAN. La primera establece niveles de protección de los ocupantes frente a amenazas como proyectiles, fragmentos de artillería y minas. La segunda se relaciona con la resistencia frente a la metralla. Las placas se diseñan para responder a requisitos asociados a esas normas, si bien la información publicada no detalla qué niveles ha alcanzado cada producto.

García Egea destaca la especialización del equipo en **balística terminal**, el estudio de lo que ocurre cuando un proyectil llega a su objetivo. También señala su participación como expertos en defensa frente a explosiones en un grupo de trabajo de la **Agencia Europea de Defensa** dedicado a cuestiones normativas. Es un ámbito técnico diferente del simple aspecto exterior de una placa: importan tanto el impacto como sus posibles efectos detrás de la superficie protegida.

La compañía forma parte del programa **Caetra** del **Instituto de Fomento** de la Región de Murcia, dirigido a impulsar tecnologías con aplicaciones en defensa y otros ámbitos. Su caso muestra una vía de especialización industrial basada en materiales avanzados y colaboración entre empresas. Por ahora, los datos difundidos permiten conocer los desarrollos y los proyectos citados, pero no cuantificar su fabricación, su empleo asociado o su implantación efectiva.