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Una paciente destroza material de una consulta médica en Santa Cruz tras exigir una baja

La entidad que agrupa al Sindicato Médico y al Colegio de Médicos denuncia que una paciente arrojó al suelo el ordenador y el teléfono de una consulta de Santa Cruz el 28 de septiembre.

Fotografía de recurso para ilustrar la información.

El **Observatorio Contra la Violencia a Sanitarios de la Región de Murcia** ha denunciado una **agresión a un médico en Santa Cruz**, pedanía del municipio de Murcia. Según el relato difundido por la entidad, una paciente arrojó al suelo el ordenador, el teléfono y otros objetos de la consulta después de que el facultativo le explicara que no podía concederle la baja médica que solicitaba. El episodio ocurrió el **28 de septiembre** y se ha hecho público este miércoles, **7 de octubre**.

La explicación que recibió la paciente era, según el observatorio, de carácter legal: en su caso, la autorización de la baja correspondía al **Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS)**. La entidad sostiene que, tras escuchar la respuesta y mostrar su desacuerdo, la mujer lanzó los objetos que encontró a su paso. Además del material situado sobre la mesa, cayeron al suelo elementos de una estantería.

Una agresión a un médico en Santa Cruz durante la consulta

El observatorio describe una situación de **tensión y miedo** que no afectó únicamente al profesional que atendía a la paciente. En ese momento había también personas en la sala de espera. La información difundida no atribuye lesiones físicas al facultativo ni a los pacientes, por lo que el alcance conocido del episodio se refiere a la conducta violenta y al material arrojado dentro de la consulta.

La entidad denunciante está integrada por el **Sindicato Médico** y el **Colegio de Médicos de la Región de Murcia**. Ambos muestran su rechazo a lo sucedido y sitúan el caso dentro de su preocupación por la violencia que afrontan los profesionales sanitarios en el ejercicio de su trabajo. Su denuncia pone el foco tanto en la reacción de la paciente como en las condiciones de protección del personal del consultorio.

Según el mismo relato, no era la primera vez que el médico había tenido un altercado con esta paciente. El observatorio afirma que, en **abril**, la mujer acudió a exigirle la redacción de un informe. El facultativo se disponía entonces a salir para atender a otro paciente en su domicilio y le indicó que prepararía el documento en los días siguientes. La respuesta provocó, siempre según la entidad, insultos dirigidos al profesional. Aquel antecedente fue verbal; en el episodio ahora denunciado se arrojaron objetos al suelo.

La seguridad en un consultorio pequeño

El **consultorio de Santa Cruz** es un centro pequeño y, de acuerdo con el observatorio, **no dispone de medidas de seguridad**. Los profesionales que trabajan allí trasladan además que no cuentan con vías para escapar ante una situación violenta. Esas condiciones explican la desprotección que dicen sentir ante la posibilidad de que se produzca otro incidente durante la atención a pacientes.

La preocupación adquiere otra dimensión al observar las cifras regionales que recoge la información publicada. La **Consejería de Salud** contabilizó **673 agresiones en 2025**, doce más que en 2024, y **821 profesionales afectados**. Se trata de datos para el conjunto de la Región de Murcia, no de un balance específico del consultorio de **Santa Cruz**. Aun así, ayudan a situar la denuncia dentro de un problema que supera este caso concreto.

El **Servicio Murciano de Salud (SMS)** aplicó durante 2025 medidas de protección que incluyeron el cambio de centro y de médico de **131 agresores de sanitarios**, según los datos difundidos. Esa actuación muestra una de las respuestas utilizadas frente a conductas violentas, aunque la información disponible sobre el incidente de Santa Cruz no precisa si se ha adoptado una medida de ese tipo respecto a la paciente implicada.

El episodio deja planteadas dos cuestiones distintas: la agresión denunciada contra el facultativo y la seguridad cotidiana de quienes trabajan y esperan atención en un consultorio sin las medidas que reclama su personal. El observatorio pide que se atienda esta situación de vulnerabilidad en Santa Cruz y advierte de su inquietud por el aumento de la violencia en el ámbito sanitario.