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Las averías del Tajo-Segura retrasan hasta 2027 el envío de casi 100 hm³ autorizados

El trasvase Tajo-Segura afronta una interrupción que se prolongará hasta 2027, según la previsión de reparación comunicada por la Confederación Hidrográfica del Tajo y recogida este martes por Onda Regional. A la avería

Daños en el acueducto Tajo-Segura. Imagen de la Confederación Hidrográfica del Tajo difundida por Onda Regional.

El **trasvase Tajo-Segura** afronta una interrupción que se prolongará hasta **2027**, según la previsión de reparación comunicada por la Confederación Hidrográfica del Tajo y recogida este martes por Onda Regional. A la avería de **Liétor, en Albacete**, se suma otra en **Almonacid de Zorita, Guadalajara**. Los trabajos mantendrían el canal sin funcionamiento durante, al menos, cuatro o cinco meses.

La paralización afecta al transporte de **casi 100 hectómetros cúbicos ya autorizados**, que permanecen almacenados en Entrepeñas y Buendía. La previsión sitúa en febrero de 2027 el horizonte para recuperar la circulación del agua, sujeto al desarrollo de las reparaciones. La Confederación del Tajo es responsable de la infraestructura hasta su llegada al embalse del Talave.

El **Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura**, presidido por Lucas Jiménez, plantea gestiones ante la Dirección General del Agua para reducir los plazos y aumentar el esfuerzo inversor. El objetivo de los usuarios es recuperar antes el transporte y evitar que la prolongación de la avería añada presión a la planificación del regadío.

Paneles de hormigón dañados y huecos bajo el canal

Las averías afectan a los paneles de hormigón del acueducto y al terreno que los sostiene. La descripción de los daños incluye placas destruidas o hundidas y huecos bajo la estructura. La reparación deberá resolver esos desperfectos antes de recuperar el paso del agua por los tramos afectados. Son dos localizaciones distintas, separadas por cientos de kilómetros, dentro del mismo sistema de transporte.

La Comisión de Explotación ya había aprobado los volúmenes pendientes de envío. Sin embargo, la parada del canal mantiene ese recurso en los embalses de cabecera y retrasa su disponibilidad en la cuenca receptora. El calendario de las obras se convierte así en una cuestión inmediata para los usuarios, además de las decisiones que se adopten sobre nuevas autorizaciones durante los próximos meses.

Una preocupación que alcanza a la economía agraria

La duración de la parada resulta especialmente relevante para quienes necesitan programar cultivos, turnos de riego y costes. Las decisiones agrícolas se adoptan con antelación y una previsión de varios meses obliga a revisar la disponibilidad real de recursos. No basta con conocer el volumen almacenado: también importan el calendario de entrega y las posibilidades de utilización por cada comunidad de regantes.

La Región ya había planteado evaluar las consecuencias económicas de los cambios en el trasvase. A ese debate sobre la planificación a largo plazo se añade ahora una dificultad operativa: disponer de agua autorizada, pero carecer temporalmente de la vía necesaria para transportarla. Los regantes reclaman que la inversión y la organización de los trabajos reduzcan al mínimo ese intervalo.

En la Vega del Segura, el mantenimiento de las infraestructuras hidráulicas convive con actuaciones como la recuperación de cauces y vegetación de ribera en Abarán y la conservación de las norias históricas de Molina. La gestión del agua sostiene tanto la actividad productiva como una parte del paisaje y del patrimonio de la comarca.

El anuncio se refiere a la paralización del transporte por el acueducto, no a cortes generales de suministro domiciliario. El alcance inmediato para los regantes dependerá de los recursos disponibles y del tiempo que duren las obras. **Lucas Jiménez** busca ahora interlocución con la Dirección General del Agua para acelerar la reparación de ambos tramos y revisar una previsión que sitúa la reanudación de los envíos en 2027.