comercio

El caqui gana terreno en Cieza: la mitad de lo que exporta ya se cultiva en el municipio

Las cooperativas de Cieza ya manipulan entre 2 y 3 millones de kilos de caqui y la mitad procede de fincas del propio municipio, según La Vega de Cieza, que aspira a casi un millón de kilos de producción propia en tres

Trabajadoras con uniforme y gorro rosa preparan fruta en una línea de confección mientras en primer plano se ven cajas negras llenas de caquis

El caqui ya no es una fruta de paso en las cooperativas de **Cieza**. La mitad de lo que el municipio exporta de este cultivo procede ya de **explotaciones agrícolas ciezanas**, y el volumen conjunto que mueven sus cooperativas se sitúa **entre 2 y 3 millones de kilos**, según los responsables de **La Vega de Cieza**, que estos días tienen sus almacenes volcados en la preparación de esta fruta para los mercados exteriores.

El dato importa porque el resto de la fruta que se manipula en Cieza se compra fuera, sobre todo en la **Comunidad Valenciana**, la principal zona productora de España. Las cooperativas esperan que esa cantidad adquirida fuera se vaya reduciendo a medida que crezca la producción local.

Del melocotón al caqui sin parar la nave

La campaña de caqui ha arrancado con buenas perspectivas y un **importante incremento de la producción propia**, explica el presidente de la cooperativa, **Jesús Lucas**. A su juicio, la evolución «refleja la progresiva implantación de este cultivo en el municipio y en otras zonas de la comarca», donde los agricultores apuestan por diversificar.

La Vega de Cieza se ha marcado como meta alcanzar **casi un millón de kilos de caqui de producción propia dentro de tres años**. Y Lucas va más allá: el conjunto de las cooperativas ciezanas «podría llegar a producir **entre 8 y 10 millones de kilos**». La cooperativa ya avanzó en octubre que quería ampliar su oferta de fruta con más variedades y nuevos envases.

Lucas insiste en que no se trata de sustituir al **melocotón**, que sigue siendo el cultivo de referencia de la agricultura ciezana y cuya IGP ha ganado superficie y producto etiquetado este año. La campaña de fruta de hueso va de finales de abril a finales de septiembre; el caqui permite **dar continuidad a la actividad y al empleo** una vez terminado el verano, alargando el trabajo en los almacenes **hasta Navidad**.

Alemania y Francia, los grandes compradores

**Alemania** y **Francia** son los principales destinos de la producción. El director comercial de la cooperativa, **Santiago Vázquez**, explica que el caqui tiene ventajas para la exportación: al no tener hueso ni pepita, casi todo el producto es aprovechable, se conserva bien y aguanta **transportes de cinco a siete días** sin daños importantes.

Una de sus particularidades es el tratamiento que elimina la astringencia natural de la fruta, lo que permite recolectarla antes de que se ablande y venderla con textura firme. Vázquez recuerda, eso sí, que el caqui tradicional, el que se come muy maduro y con cuchara, sigue existiendo: basta con dejar una pieza fuera del frigorífico durante una semana.

Plagas, competencia y agua

El sector no está exento de problemas. Las limitaciones en el uso de fitosanitarios para combatir plagas están provocando pérdidas de producción en zonas de la Comunidad Valenciana, especialmente en la **Ribera del Júcar**, lo que reduce la oferta. En cuanto a la competencia, Vázquez considera que **Marruecos** no es por ahora una amenaza, aunque **Italia** y otras zonas europeas empiezan a desarrollar este cultivo.

Pero lo que más preocupa en Cieza son los problemas del **Trasvase**. Lucas y Vázquez reclaman que el agua deje de usarse como elemento de confrontación política, porque los agricultores necesitan garantías para planificar sus cultivos. La rotura del canal ha obligado a la Confederación Hidrográfica del Segura a garantizar el riego con agua almacenada y desalada hasta marzo, una incertidumbre que pesa sobre cualquier plan de ampliar plantaciones.