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La CHS asegura agua para el regadío del Trasvase hasta marzo pese al cierre del canal, pero los 70 hm³ pendientes se pierden
La Confederación Hidrográfica del Segura garantiza el riego y el abastecimiento dependientes del Trasvase hasta marzo de 2027 con 243,77 hm³ disponibles entre agua del Tajo ya almacenada y desalación, frente a un
La **Confederación Hidrográfica del Segura (CHS)** asegura que los regantes y los abastecimientos que dependen del **Trasvase Tajo-Segura** tienen agua garantizada **hasta marzo de 2027**, aunque el acueducto siga cerrado por las obras de reparación en **La Bujeda** y **Liétor**. Según los datos del organismo de cuenca, el regadío dispone de **243,77 hectómetros cúbicos** para los próximos meses, un volumen que triplica el consumo estimado del campo en ese periodo, calculado en **80 hm³**.
La otra cara del mismo balance es menos favorable para los agricultores: los **70,3 hm³** que estaban autorizados para el regadío del Levante y que no llegaron a enviarse por la rotura del canal se quedarán, con toda probabilidad, en la cabecera del Tajo.
De dónde salen los 243 hectómetros
La CHS desglosa la cifra en tres partidas. A 1 de octubre, los regantes tenían **110,57 hm³ del Trasvase** ya almacenados en los embalses de la cuenca del Segura, enviados antes de la avería. A ellos se suman **101,2 hm³ de agua desalada** ya producida en la planta de **Torrevieja** y otros **32 hm³** que la desaladora generará hasta marzo.
Frente a ese volumen, el organismo calcula que el consumo de la agricultura entre octubre y marzo rondará los 80 hm³, de los que **68,1 procederían del Tajo** y el resto de Torrevieja. Con esos números, la Confederación concluye que los suministros ordinarios, tanto para regar como para el agua de boca, están cubiertos mientras duran los trabajos, y que el agua disponible es superior al consumo máximo registrado en ese mismo periodo de media en los dos últimos años hidrológicos.
La CHS añade que esta vez **no será necesario recurrir a préstamos** de aguas propias de la cuenca a los usuarios del Trasvase, una fórmula empleada en otros ejercicios. Para el abastecimiento a la población, si hiciera falta, se usaría de forma transitoria un remanente de **21,99 hm³** asignado a Almería que ya se encuentra en la cuenca.
Los 70 hm³ que no llegarán
El agua pendiente es el punto más delicado para el campo. La ley establece que los volúmenes autorizados y no trasvasados antes del 30 de septiembre deben llegar al Segura en un plazo de **tres meses**, algo que la avería hace imposible. Esa regla afecta a las autorizaciones aprobadas en los niveles 1 y 2 de la cabecera, no a las situaciones de excepcionalidad hidrológica.
La **Comisión Central de Explotación** pidió un informe jurídico para estudiar si esos 70,3 hm³ podían enviarse el año próximo, pero esa posibilidad quedó descartada. Ya antes de este balance, el **Sindicato Central de Regantes del Trasvase (Scrats)**, con el apoyo de una quincena de colegios profesionales de la Región, había pedido acelerar las obras y advertido de que el cierre no debía prolongarse más de dos meses por su efecto en la economía regional.
Obras hasta febrero y nueva reunión en diciembre
El **Ministerio para la Transición Ecológica** prevé terminar las reparaciones en febrero, cuando el acueducto recuperaría su funcionamiento habitual. Mientras tanto, el canal se reabrirá de forma parcial y provisional para garantizar el consumo humano, transportando hasta el 31 de diciembre el volumen que permitan los trabajos.
La Comisión de Explotación ya autorizó **54 hm³** para abastecimientos y regadíos, que se trasvasarán cuando concluyan las dos reparaciones. El órgano volverá a reunirse **a principios de diciembre** para evaluar el avance de las obras y decidir los envíos del periodo siguiente. El sistema de **Entrepeñas y Buendía** se mantiene en nivel 2, que permite trasvases automáticos de 27 hm³ al mes.
Qué supone para la Vega del Segura
Para las comunidades de regantes de la Vega Media y del resto de la cuenca, el mensaje de la CHS despeja la duda inmediata sobre el riego de este invierno, pero no compensa el agua perdida ni el mayor peso de la desalación, más cara que la del Tajo. El coste del agua es una preocupación constante en una región donde la tierra de regadío es la más cara de la Península y donde los regantes afrontan también el nuevo canon de regulación para 2027.
La próxima referencia será la reunión de diciembre de la Comisión de Explotación, que fijará qué volumen puede circular por el acueducto mientras las obras siguen en marcha.