cultura
Fallece Domingo Artés, fundador del Festival Internacional de Magia de Murcia
Domingo Artés, fundador del Festival Internacional de Magia de Murcia, ha fallecido a los 65 años tras una trayectoria de más de cuatro décadas ligada a los escenarios, al Teatro Romea y a la divulgación de la magia en
El mundo de la magia murciana ha despedido este domingo al mago Domingo Artés, una de las figuras más queridas y reconocibles de la magia regional. La noticia fue difundida por La Opinión de Murcia y La Verdad a través de sus canales sociales, y confirmada también por ORM, que situó el fallecimiento del ilusionista a los 65 años tras una enfermedad. Su nombre queda unido a una trayectoria de más de cuatro décadas sobre los escenarios y a una manera de entender el espectáculo como cercanía, oficio y servicio al público.
Artés no fue solo un intérprete de números de ilusionismo. Para buena parte de la escena cultural murciana fue un impulsor, un programador y una puerta de entrada a un lenguaje escénico que durante años necesitó espacios propios. La Verdad lo recordó como fundador del Festival Internacional de Magia de Murcia y como un artista que formó dúo con su pareja, Mayi. La Opinión destacó, además, que el mago había dejado unas palabras de despedida dirigidas a amigos y público.
Una vida ligada al escenario
La figura de Domingo Artés aparece asociada desde hace años al Teatro Romea y a la programación mágica de la capital regional. Documentación de la Real Asociación Española de Cronistas Oficiales ya recogía en 2018 su papel como fundador y director del festival desde 2001, así como la importancia de aquel proyecto para reunir en Murcia a nombres destacados de la magia nacional e internacional. Esa labor explica por qué su fallecimiento ha tenido eco más allá de una noticia local: afecta a una memoria compartida de teatro, infancia, familia y noches de ilusión.
Su carrera combinó actuaciones, producción, dirección artística y presencia pública. En la Región, donde muchas iniciativas culturales dependen de la continuidad de personas concretas, esa constancia pesa. Cada edición del festival, cada aparición en teatros y cada colaboración solidaria construyó un vínculo con públicos muy distintos: familias que acudían por primera vez a un espectáculo, aficionados a la magia de cerca, profesionales del entretenimiento y entidades que encontraron en sus números una forma amable de reunir a la gente.
Reacciones y legado en Murcia
Las primeras reacciones en redes sociales han sido de afecto y condolencia. Artistas, espectadores y conocidos han recordado su carácter y su profesionalidad, con mensajes que hablan de amistad, admiración y gratitud. En un momento en el que la vida cultural de Murcia se mide muchas veces por grandes eventos, el caso de Artés recuerda otra dimensión: la del creador que sostiene una disciplina año tras año hasta convertirla en parte del calendario emocional de la ciudad.
La magia tiene una particularidad que ayuda a entender el impacto de su pérdida. No se agota en el truco. Necesita presencia, ritmo, confianza y una complicidad especial con quien mira. Por eso quienes han seguido la carrera de Artés no hablan únicamente de números, sino de una forma de estar en escena. La paloma, la baraja, el gesto con las manos o el silencio antes del efecto eran parte de un oficio que exige precisión y paciencia, pero también una enorme capacidad para leer al público.
La noticia tiene también una lectura comarcal. AS Noticias sigue de cerca las historias que conectan Archena y la Región con referentes culturales compartidos, desde nuevos artistas como Reze Archena hasta programaciones que llevan público a teatros, plazas y auditorios. En esa red de nombres, Domingo Artés ocupaba un lugar de maestro popular: alguien conocido por mayores y pequeños, por espectadores ocasionales y por aficionados que veían en él un puente entre Murcia y la magia internacional.
Una despedida pendiente de actos públicos
A falta de nuevos detalles sobre posibles homenajes o actos de recuerdo, la despedida de Domingo Artés deja abierta una pregunta natural para instituciones culturales y espacios escénicos de la Región: cómo conservar su legado y explicar a las nuevas generaciones por qué su trabajo importó. Su aportación no se mide solo en premios o apariciones, sino en haber creado público para una disciplina que vive del asombro compartido.
La muerte del ilusionista llega en pleno inicio de curso cultural y obliga a mirar atrás con respeto. Durante más de cuarenta años, Artés sostuvo una idea sencilla y difícil: que la magia podía ser un espectáculo cercano, profesional, solidario y murciano sin dejar de mirar al mundo. Esa huella seguirá presente cada vez que el Festival Internacional de Magia de Murcia vuelva a levantar el telón.