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La Región contabiliza 4.827 alumnos con dislexia y refuerza el apoyo desde las primeras etapas
Educación cifra en 4.827 los alumnos con dislexia en Primaria y ESO de la Región de Murcia. La mayoría estudia Secundaria, mientras los centros trabajan en la detección precoz y el apoyo individualizado.
La **Región de Murcia** contabiliza **4.827 alumnos con dislexia** en Educación Primaria y Educación Secundaria Obligatoria.
La Consejería de Educación y Formación Profesional difundió el dato este **jueves 8 de octubre**, Día Internacional de la Dislexia, junto con las medidas que aplica para identificar las dificultades de aprendizaje y adaptar la enseñanza. El recuento aporta una dimensión concreta a la atención educativa, en un curso en el que también se han publicado datos sobre la evolución del alumnado regional.
De los estudiantes registrados, **3.277 cursan ESO**, el **68%** del total, y **1.550 están en Primaria**, el 32%.
El consejero de Educación y Formación Profesional, **Víctor Marín**, señaló que los escolares con dislexia suponen el 62% del alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo asociadas a trastornos del aprendizaje en esas dos etapas. Ese porcentaje se refiere al grupo de estudiantes con trastornos del aprendizaje, no al conjunto de alumnos escolarizados en la Región.
Alumnos con dislexia en la Región de Murcia: qué muestran las cifras
La distribución sitúa a más de dos tercios de los alumnos contabilizados en Secundaria. Sin embargo, el trabajo de detección no comienza en el instituto: según la información difundida por Educación, los centros y sus servicios de orientación buscan posibles señales durante el **segundo ciclo de Infantil** y los primeros años de Primaria. El propósito es reconocer las dificultades y organizar una respuesta educativa ajustada antes de que se acumulen problemas en el aprendizaje.
La dislexia afecta principalmente a las habilidades relacionadas con la lectura. Por ello, su atención escolar no se limita a constatar una dificultad: también implica observar cómo progresa cada estudiante y qué apoyos necesita para seguir las actividades y las evaluaciones. Educación incluye la prevención, la identificación temprana y la intervención personalizada entre las líneas de trabajo dirigidas a este alumnado.
La Consejería distingue, además, la dislexia de otras dificultades específicas de aprendizaje. La **disgrafía** y la **disortografía** están relacionadas con la expresión escrita, mientras que la **discalculia** se vincula con las habilidades matemáticas. Aunque pueden abordarse dentro de la atención a las necesidades de aprendizaje, no son términos intercambiables ni están incluidos de forma indistinta en el recuento de alumnos con dislexia comunicado este jueves.
Orientación, especialistas y planes personalizados
Para asesorar a los centros, la Región dispone de un **equipo de orientación educativa y psicopedagógica especializado en dificultades de aprendizaje y TDAH**. Su labor, según la información difundida, incluye orientar al profesorado sobre señales de alerta, estrategias de enseñanza y adaptación de las evaluaciones. Los servicios de orientación de cada centro participan en la identificación de necesidades y en la organización de la respuesta escolar.
Los estudiantes que precisan una atención más específica pueden contar con **planes personalizados** y con la intervención de profesionales de **Pedagogía Terapéutica** y **Audición y Lenguaje**. La referencia a estos recursos describe las medidas disponibles en el sistema educativo regional; los datos publicados no detallan cuántos de los 4.827 alumnos reciben cada modalidad de apoyo ni ofrecen un desglose por centro o municipio.
Entre las iniciativas señaladas por Educación figura el **programa Panda**, que introduce rutinas de lectura y escritura en el aula, especialmente durante el primer ciclo de Primaria. Esa etapa permite trabajar habilidades básicas mientras los docentes y los equipos de orientación observan el desarrollo del alumnado. La medida forma parte del refuerzo educativo anunciado, junto a la atención individualizada cuando se detectan necesidades concretas.
Para las familias que perciban dificultades persistentes en la lectura o la escritura, la información difundida sitúa al **centro escolar y su servicio de orientación** como parte del proceso de identificación y apoyo. La publicación de las cifras coincide, además, con un debate más amplio sobre los aprendizajes en la Región, presente en los resultados recientes de PISA. Se trata de asuntos distintos: el recuento de dislexia identifica alumnado y recursos de atención, no explica por sí solo los resultados generales de lectura.