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Más de 4.000 escolares practicarán seguridad vial en el parque municipal de Murcia este curso

El Parque de Educación Vial Rosario Moreno Saura ha recibido al primer grupo del curso 2026/27. Más de 4.000 alumnos pasarán por sus instalaciones hasta mayo para aprender a desenvolverse en la calle.

Fotografía de recurso para ilustrar la información.

El **Parque de Educación Vial Rosario Moreno Saura**, en Murcia, ha recibido al primer grupo del curso 2026/27. Más de **4.000 alumnos de Primaria** pasarán por estas instalaciones municipales hasta mayo para aprender a circular desde distintos puntos de vista: como peatones, ciclistas y usuarios del transporte público. El inicio de las visitas llega en un momento en el que las normas de circulación para patinetes y bicicletas forman parte de las conversaciones sobre seguridad vial.

La concejala de Educación, **Belén López**, y el edil de Seguridad, **Fulgencio Perona**, acompañaron la llegada del primer grupo de quinto de Primaria. La actividad no se limita a escuchar indicaciones en un aula: los agentes de la **Policía Local** destinados al parque plantean situaciones que el alumnado puede encontrar al desplazarse por la calle y supervisan los ejercicios prácticos.

Educación vial en Murcia: aprender desde cada papel en la calle

El programa combina una parte teórica con recorridos y ejercicios en los que los escolares cambian de perspectiva. Un mismo trayecto exige decisiones diferentes si se realiza andando, en bicicleta o utilizando el transporte público. Esa alternancia es el centro de la propuesta municipal: conocer las normas y ensayar cómo aplicarlas antes de encontrarse con situaciones semejantes fuera del recinto.

Para desarrollar las actividades, el parque cuenta con **bicicletas, triciclos, karts y vehículos de movilidad reducida**. También dispone de elementos reflectantes destinados a mejorar la visibilidad durante los recorridos y de unidades didácticas de seguridad vial. Los materiales permiten trabajar tanto el manejo de los vehículos como la atención al resto de personas que comparten el espacio público.

López explicó que se trata de uno de los programas más solicitados por los colegios del municipio. Según la concejala, su finalidad es que los niños conozcan los comportamientos básicos de circulación, se acostumbren a cumplir las normas y desarrollen respeto y responsabilidad hacia los demás. También relacionó la formación temprana con los datos de siniestralidad de los patinetes eléctricos: a su juicio, aprender una regla resulta insuficiente si no se entiende cómo una decisión al caminar o conducir puede afectar a otras personas.

Nueve centros participarán durante octubre

Los primeros colegios previstos este mes son **Nelva** y **Monteagudo-Nelva**, de Puente Tocinos; el **CEIP Antonio Díaz**, de Los Garres; **Herma**, **CEIP Mariano Aroca** y **Colegio Concertado La Flota**, de Murcia; y **CEIP Mirasierra**, **CEIP Cristo del Valle** y **CEIP Ángel Zapata**, de Torreagüera. La relación corresponde a las visitas iniciales de octubre, mientras que la previsión de más de 4.000 participantes abarca el conjunto de actividades programadas hasta mayo.

La participación de los agentes permite trasladar a las sesiones cuestiones que aparecen en la circulación cotidiana. Perona señaló que el contenido se actualiza para incorporar cambios relacionados con los vehículos de movilidad personal, especialmente los patinetes. El concejal mencionó el casco, la identificación del vehículo y el seguro entre los asuntos explicados al alumnado. Son cuestiones que conviene distinguir por tipo de vehículo y por norma aplicable; la actividad escolar busca familiarizar a los menores con ellas, no sustituir la consulta de los requisitos vigentes cuando llegue el momento de utilizar un patinete.

Un circuito municipal que funciona desde 1985

El **Rosario Moreno Saura** ocupa **5.732 metros cuadrados** y se utiliza para la formación vial de escolares del municipio desde **1985**. Su continuidad permite que distintas promociones practiquen en un espacio preparado para observar señales, compartir recorridos y reaccionar ante otros usuarios sin hacerlo por primera vez en una calle abierta al tráfico.

La enseñanza práctica se suma a otras actuaciones de seguridad vial, aunque se dirige a una etapa distinta: antes de que los menores conduzcan vehículos a motor, ya toman decisiones como peatones, pasajeros o ciclistas. Ese aprendizaje temprano conecta con la atención pública a los siniestros asociados a las distracciones y a las consecuencias de los delitos viales, sin confundir esos problemas con las actividades dirigidas al alumnado de Primaria.