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Una línea eléctrica sin autorización, bajo investigación por el incendio de El Valle y Carrascoy
La investigación del incendio de El Valle y Carrascoy apunta al mal estado de una línea eléctrica particular que abastecía a varias viviendas. Cuatro personas están investigadas por presunta imprudencia grave.
La **Guardia Civil investiga a cuatro personas** por su presunta responsabilidad en el **incendio de El Valle y Carrascoy** que quemó unas **150 hectáreas** el pasado junio. La investigación sitúa el posible origen del fuego en una línea eléctrica particular de baja tensión, sin autorización y en estado deficiente, que suministraba energía a varias viviendas. El caso afecta a un espacio natural de la Región de Murcia y, sobre todo, a las familias que tuvieron que abandonar sus casas durante la emergencia.
El fuego comenzó el **2 de junio** en el Parque Regional de El Valle y Carrascoy, en una zona próxima a las pedanías murcianas de Los Garres y Lages.
La Guardia Civil lo describe como un incendio de interfaz urbano-forestal: las llamas se desarrollaron donde el monte y las viviendas se encuentran muy cerca. Esa circunstancia explica que la respuesta no se limitara a combatir el fuego en terreno forestal, sino que incluyera la protección y evacuación de residentes.
Durante la emergencia fueron desalojadas **unas 50 viviendas** y alrededor de **un centenar de vecinos** tuvieron que salir de sus casas. El incendio mantuvo movilizados a los equipos de extinción durante cerca de tres días y quedó extinguido el **6 de junio**. La cifra de superficie quemada es aproximada y se refiere a masa forestal del parque regional.
La línea eléctrica que centra la investigación del incendio de El Valle y Carrascoy
Tras el inicio del fuego, especialistas del **Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona)** de Murcia investigaron su origen con el apoyo de la **Unidad Central Operativa de Medio Ambiente (UCOMA)**, desplazada desde Madrid.
En las pesquisas también colaboraron agentes de la Brigada de Investigación de Delitos Ambientales de la Región de Murcia, según la información difundida este domingo.
Los investigadores consideran que el estado de la línea eléctrica de baja tensión suponía un riesgo importante de provocar un incendio forestal. La instalación, de carácter particular y sin autorización, abastecía a un grupo de viviendas de la zona. A partir de esa conclusión, la Guardia Civil ha investigado a cuatro personas vinculadas a su gestión como presuntas autoras de un **delito de incendio forestal por imprudencia grave**.
La condición de investigado no equivale a una condena. La conclusión policial identifica una posible causa del fuego y atribuye una presunta responsabilidad penal, que deberá valorarse en el procedimiento correspondiente. Tampoco debe confundirse el dato sobre la falta de autorización de la línea con una resolución judicial sobre la culpabilidad de las cuatro personas.
Desalojos y medios movilizados durante el fuego
La proximidad de las llamas a las viviendas obligó a desplegar un dispositivo amplio. En las tareas participaron la **Unidad Militar de Emergencias (UME)**, bomberos, Guardia Civil, Policía Nacional, **Policía Local de Murcia**, Protección Civil y otros servicios de emergencias.
El desalojo de Los Garres y Lages fue una de las consecuencias más directas para la población mientras se trabajaba para contener el incendio.
La investigación permite ahora distinguir dos momentos del mismo suceso. En junio, la prioridad fue extinguir las llamas y poner a salvo a los residentes. La novedad conocida este **11 de octubre** es la identificación de una instalación eléctrica como posible origen y la investigación penal de quienes, según la Guardia Civil, eran responsables de gestionarla.
Un área protegida con vegetación, aves rapaces y patrimonio
La superficie afectada albergaba **pino carrasco, esparto, aliaga y lentisco**. Además, El Valle y Carrascoy forma parte de la **Red Natura 2000**: está declarado Lugar de **Importancia Comunitaria** y parte de su territorio cuenta con protección especial para las aves. Entre las especies que motivan ese interés figuran el búho real y otras rapaces presentes en el espacio.
El entorno también alberga una fortaleza tardorromana del siglo IV declarada Bien de Interés Cultural. La información difundida sobre el incendio menciona ese valor patrimonial del área, pero no establece que la fortaleza sufriera daños. El alcance acreditado del fuego, por ahora, es el de las aproximadamente **150 hectáreas** de masa forestal quemadas y los desalojos realizados durante la emergencia.